Subirse a la moto después de haber bebido es una de las peores decisiones que puede tomar un motorista. No solo por el riesgo evidente de sufrir un accidente grave, sino también por las duras consecuencias legales que puede acarrear una alcoholemia positiva, especialmente si hay víctimas o daños importantes.
Normas de alcoholemia para motoristas en España
Las tasas de alcohol permitidas para motoristas son las mismas que para el resto de conductores de vehículos a motor. Aun así, la vulnerabilidad del motorista hace que cualquier infracción tenga un impacto especialmente grave en caso de accidente.
Los límites generales son:
- 0,25 mg/l en aire espirado (0,5 g/l en sangre) para conductores en general.
- 0,15 mg/l en aire espirado (0,3 g/l en sangre) para conductores noveles (menos de 2 años de carnet) y profesionales.
Superar estos límites puede conllevar sanciones administrativas o penales según el nivel de alcoholemia y las circunstancias del siniestro. Despachos especializados como Garanley insisten en que, en moto, los jueces valoran con especial severidad los casos en los que el conductor circulaba ebrio, por el alto riesgo objetivo que implica.
Cuándo la alcoholemia en moto es delito y cuándo es solo multa
La línea que separa una simple multa de un delito puede cambiar tu vida. A grandes rasgos, puede hablarse de dos escenarios legales cuando un motorista da positivo en alcoholemia:
Infracción administrativa (multa de tráfico)
Se considera infracción administrativa cuando:
- La tasa está por encima del límite legal pero por debajo de 0,60 mg/l en aire espirado.
- No hay síntomas evidentes de estar bajo la influencia del alcohol (conducción anómala muy marcada, pérdida de control, etc.).
- No existen daños personales graves ni un contexto especialmente grave.
En estos casos, las consecuencias habituales son:
- Multa económica de hasta 1.000 euros (según tasa y reincidencia).
- Pérdida de puntos del carnet de conducir (4 o 6 puntos normalmente).
- Retirada temporal del permiso en casos concretos de especial gravedad administrativa.
Aunque no entres en el terreno penal, un positivo de este tipo ya puede complicar cualquier reclamación posterior a seguros y terceros, especialmente si has tenido un accidente de moto.
Delito contra la seguridad vial
La alcoholemia pasa a ser delito cuando:
- La tasa de alcohol es igual o superior a 0,60 mg/l en aire (1,2 g/l en sangre), o
- Aunque la tasa sea inferior, el conductor circula bajo la influencia del alcohol de forma evidente (conducción errática, invasión de carril contrario, caídas sin causa aparente, etc.).
En estos supuestos, el Código Penal contempla:
- Penas de prisión de 3 a 6 meses, o
- Multa penal de 6 a 12 meses, o
- Trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
- Retirada del permiso de conducir de 1 a 4 años.
Los abogados penalistas de Garanley recuerdan que, una vez la alcoholemia se tramita como delito, quedará antecedente penal si terminas condenado, lo que afecta a tu historial y a futuras detenciones o juicios.
Accidente de moto con alcoholemia: agravantes y efectos sobre el seguro
Cuando no solo das positivo, sino que además has tenido un accidente de moto, el escenario legal se complica todavía más. Aquí entran en juego tres factores clave: responsabilidad en el siniestro, daños personales y relación con el seguro.
Responsabilidad en el accidente
El hecho de circular con una tasa de alcohol superior a la permitida no implica automáticamente que seas responsable del accidente, pero sí pesa mucho en la valoración de los hechos. La aseguradora y, en su caso, el juez, pueden entender que:
- Tu capacidad de reacción estaba disminuida.
- La pérdida de control de la moto pudo deberse al alcohol.
- Existe una imprudencia grave por conducir ebrio.
Esto es especialmente delicado en motos, donde una caída ligera puede causar lesiones importantes y reclamaciones económicas elevadas.
Relación con la aseguradora y derecho de repetición
Aunque tu póliza de responsabilidad civil obligatoria cubra los daños a terceros, si estabas conduciendo bajo los efectos del alcohol la aseguradora puede:
- Pagar a los perjudicados para cumplir con la ley de seguros.
- Ejercer el derecho de repetición contra ti, reclamándote después lo abonado.
En la práctica, esto puede traducirse en reclamaciones de decenas de miles de euros si has causado daños personales graves. Es uno de los motivos por los que despachos como Garanley recomiendan asesorarse de inmediato tras un accidente de moto con alcoholemia positiva.
Daños propios y coberturas adicionales
La mayoría de pólizas excluyen los daños propios (tu moto) cuando el conductor circula bajo los efectos del alcohol. Eso significa que:
- No obtendrás indemnización por los daños de tu propia moto.
- Puedes perder bonificaciones y sufrir una fuerte subida de prima en el futuro.
Si además eres motorista habitual de larga distancia o viajas con pasajero, el impacto económico de un accidente en estas condiciones puede ser devastador, tanto por tu salud como por tu economía.
Cuándo es imprescindible contar con un abogado
Dar positivo en un control ya es un problema, pero si se combina con un accidente de moto, lo normal es que termines citado como investigado en un procedimiento penal. En todos estos escenarios es muy recomendable, y en la práctica casi imprescindible, contar con un abogado especializado en alcoholemias y accidentes de tráfico:
- Alcoholemia con tasa penal (0,60 mg/l o más en aire).
- Accidente con víctimas (pasajeros, peatones, ocupantes de otros vehículos).
- Daños materiales importantes a otros vehículos o bienes.
- Negativa a soplar o incidentes en la prueba de alcoholemia.
- Reincidencia en alcoholemias o antecedentes penales previos.
En estas situaciones, tener un abogado como los de Garanley marca la diferencia en aspectos clave:
- Revisión de la legalidad del control de alcoholemia.
- Comprobación de que el etilómetro estaba correctamente homologado y calibrado.
- Valoración de daños y negociación con aseguradoras.
- Posibilidad de conformidad con la acusación para reducir la pena.
Si quieres profundizar en cómo puede ayudarte un abogado especialista, puedes ampliar información en https://garanley.com/abogados-alcoholemias/, donde el despacho Garanley explica con detalle su forma de trabajar este tipo de casos.
Cómo debes actuar paso a paso tras dar positivo en moto
Más allá de la teoría legal, lo que realmente importa al motorista es saber qué hacer en el momento crítico. Este es un esquema práctico paso a paso si das positivo en alcoholemia conduciendo una moto, con o sin accidente.
1. Prioriza tu seguridad y la de los demás
Si has tenido un accidente:
- Aparta la moto de la calzada si es posible y seguro hacerlo.
- Señaliza la zona para evitar más siniestros.
- Comprueba tu estado y el de los demás implicados.
- Llama al 112 si hay heridos o el tráfico está obstaculizado.
Que hayas bebido no cambia que lo primero es evitar un mal mayor. Ayudar a las víctimas y colaborar con los servicios de emergencia es fundamental.
2. Coopera en el control, pero conoce tus derechos
Cuando llega la policía o la Guardia Civil de Tráfico, lo normal es que te sometan a una prueba de alcoholemia si hay síntomas o si se trata de un control rutinario. Es importante saber que:
- Negarte a soplar es delito en sí mismo, independiente de tu tasa.
- Tienes derecho a una segunda prueba pasados unos minutos para contrastar el resultado.
- Puedes solicitar análisis de sangre si no estás de acuerdo con el resultado, aunque si se confirma la tasa, el coste lo asumes tú.
Los abogados de Garanley subrayan que, aunque cooperes, debes ser prudente con lo que declaras en caliente. Es mejor limitarte a los datos básicos y reservar tu declaración detallada para cuando cuentes con asesoramiento letrado.
3. No firmes a ciegas: revisa las diligencias
Tras el positivo, los agentes redactan un atestado o boletín de denuncia. Puedes encontrarte con formularios para firmar:
- Lee con atención qué estás firmando.
- Firmar no significa reconocer culpabilidad; muchas veces solo acreditas que te han informado.
- Si no estás de acuerdo con algo, puedes hacerlo constar o firmar como “no conforme”.
Cualquier irregularidad en este punto puede ser clave después. Un abogado experto, como los de Garanley, revisará esas diligencias para detectar fallos de procedimiento que puedan jugar a tu favor.
4. Contacta cuanto antes con un abogado especializado
Si el positivo se tramita como delito (tasa elevada o accidente), lo habitual es que:
- Te citen para un juicio rápido en los días siguientes.
- Te informen de tus derechos como investigado, incluido el derecho a abogado.
En este punto conviene que el abogado sea experto en alcoholemias y accidentes de moto. No es lo mismo un simple trámite de tráfico que un procedimiento penal con posibles antecedentes. Un despacho como Garanley puede:
- Asesorarte sobre si te conviene aceptar una conformidad (reconocer los hechos a cambio de rebaja de pena).
- Valorar si hay base para recurrir, pedir la nulidad de la prueba o discutir la tasa.
- Calcular el impacto real en tu carnet y tu historial.
5. Reúne toda la documentación del accidente
Si además de la alcoholemia has sufrido un siniestro de moto, es importante recopilar:
- Parte amistoso si lo hay.
- Datos de otros vehículos implicados y testigos.
- Informes médicos y partes de baja.
- Fotos de la escena, de la moto y de tus lesiones.
Todo este material será útil para que tu abogado valore responsabilidades, posibles atenuantes y la estrategia frente a la aseguradora.
6. Valora tus opciones de defensa
Cada caso es distinto, pero existen líneas de defensa que un abogado puede explorar:
- Errores de procedimiento en el control (ubicación, señalización, información de derechos).
- Defectos del etilómetro (falta de calibración, mantenimiento, caducidad).
- Ausencia de influencia real del alcohol en tu conducción, si la tasa es baja.
- Atenuantes como reparación del daño o colaboración con la justicia.
A partir de ahí, tu abogado negociará la mejor salida posible: rebaja de pena, sustitución por trabajos en beneficio de la comunidad o reducción del tiempo de retirada del carnet, siempre dentro del margen que permite la ley.
Impacto para el motorista: carnet, vida laboral y futuro en la moto
Para cualquier amante de las dos ruedas, la retirada del carnet es uno de los peores escenarios. Un positivo en alcoholemia con accidente puede afectar a varios niveles:
- Pérdida del permiso por meses o años, que puede impedirte usar la moto a diario o trabajar si la necesitas para tu empleo.
- Antecedentes penales, que quedan registrados y pueden influir en futuros procedimientos o incluso en algunos trabajos.
- Incremento de la prima del seguro y dificultades para contratar nuevas pólizas a buen precio.
- Pérdida de confianza por parte del entorno y posibles problemas personales derivados del siniestro.
El despacho Garanley insiste en que muchos motoristas solo son conscientes de la magnitud de estas consecuencias cuando ya es tarde. Prevenir siempre es mejor que defenderse después, sobre todo cuando tu afición o tu modo de vida depende de un permiso de conducir en vigor.
Seguridad y legalidad: la única combinación rentable en moto
Conducir una moto exige más reflejos, más precisión y más anticipación que conducir un coche. Cualquier sustancia que altere tu capacidad, y especialmente el alcohol, multiplica el riesgo de caída, de colisión y de sufrir lesiones graves o irreversibles.
Desde la perspectiva legal, conducir bebido no es solo una imprudencia, es ponerte voluntariamente en una situación que puede arruinarte en muchos sentidos: salud, economía, historial penal y futuro como motorista. Y cuando además hay un accidente, el margen de maniobra se reduce y la intervención de abogados especializados como los de Garanley se vuelve casi imprescindible.
La mejor defensa sigue siendo sencilla: si vas a coger la moto, no bebas. Y si, pese a todo, te ves envuelto en un accidente con alcoholemia, actúa con cabeza, pide ayuda legal cuanto antes y aprende de la experiencia para que no vuelva a repetirse.